Ayer se publicó en CNN que la escala de los hombres más ricos del mundo había cambiado, se había movido,aunque el mundo siguiera igual. El nuevo primer lugar en una carrera en la que no encuentro sentido era ahora Carlos Slim, mexicano de origen libanes, del que, me ahorraré los detalles porque si bien no todos conocen su biografía todos saben por donde le estan engordando los bolsillos. Es irónico, el hombre más rico del mundo en un país “en desarrollo” (eufemismo de pobre), el hombre más rico del mundo en un lugar donde la gran mayoría de la población vive con menos de 10 baros al día, el hombre más rico del mundo en un país donde el narcotráfico domina política y económicamente, el hombre más rico del mundo en uno de los paises más corruptos del mundo, el hombre más rico del mundo en un país donde la verdadera libertad de expresión no tiene cabida, aún en los espacios para el desarrollo crítico e intelectual, el hombre más rico del mundo en un país en que reina la ignorancia, la intolerancia y violencia.
Dinero llama dinero y seguramente el señor Slim seguirá hinchando sus bolsillos a nuestras costillas, es inevitable, es omnipresente. Pero no señor Slim, nosotros tenemos la experiencia de luchar todos los días para sobrevivir, la busqueda constante de nuevas estrategias para burlar al poder que oprime, el enfrentamiento periódico para defender nuestra identidad, la necesidad de compartir nuestras experiencias con nuestros iguales, la mayoría, el impulso creativo para buscar nuevos espacios de comunicación y resistencia. Señor Slim, su riqueza sólo refleja la pobreza, las personas más ricas del mundo están acá, abajo, donde la mirada lasciva de los de su clase, no llega y su habilidad para los negocios no tiene lugar. Gracias señor Slim, por recordarme nuestra riqueza, en su pobreza.
Seguro sabes de mi afición a poner rolas mi estimado Carlitos, y en agradecimiento te dejo esta:
Satellites are spinning above
Spinning out a little hope in the darkness
An aerial is picking up the sound
Of something good starting to happen at last
I’ve never seen so much panic on your face
I’ve never seen you trying so hard
Just to never get the blameThrow your stones and spit your words
Cause i will never ever learn
I believe in something more than this
And I’m not afraid to say it
Call me dumb and call me on it
But I never said I knew it all
So all you cynics and all your spite
You can all go to hell
Cause I believe in love and i believe in hope
I believe in everything I’ve done
But I don’t believe in you
Or anything you do
[Listening to: Doves - The Last Broadcast ]