Música pa’l fin # 102

11 04 2008

La fiesta en los fines de semana no para, tiene la pinta de ser inagotable, pero la fiesta no necesariamente se refiere a estar en un lugar con luces, con bebidas y entre cientos de personas sudando y moviéndose; realizando el ritual catártico de la felicidad. También hay diversión en lugares más pequeños, con menos personas, pero con más sudor y más ruido. Salud por esa otra fiesta, en horizontal.

La música no dejará de ser pasión, nunca, son emociones que se vomitan sobre un instrumento, que armoniza para dejar escapar mariposas y huracanes, para dejar la razón de lado y dejar salir al animal interno, ese ser que late, y que se esconde detrás del traje de oficinista, del primo buena onda, del estudiante brillante, del jefe gruñon. Así es el arte, con ella.

P.D.: Sí, está dedicado… Muchas felicidades.